« A los principios hay la material: el metal, mi preferencia, y luego… »
La ciudad de Montbard en Borgoña, Francia, el país de las herrerías de Buffon, es donde Daniel TIHAY nació en 1946, muy cerca de los martillo pilones de la fábrica donde su padre trabajaba.
¡ Cómo no ser atraído por el fuego y el trabajo del metal !
Su primera formación, que era técnica, le condujo a un diploma técnico de calderería y de cañería industrial. Durante su curso, asistió de oyente libre a clases en el museo Le Louvre, se inició a la historia del arte, y empezó a devorar libros de pintura y escultura.
En los años 70, mientras trabajaba en una empresa de calderería, tuvo la oportunidad de crear sus primeras realizaciones personales ; pero es a partir del año 1980 que pudo frecuentar el taller de un artesano cerrajero herrero. Empezó a crear sus primeras esculturas.
Durante unos veinte años, a pesar de sus varios cambios de empresas y de domicilio, continuó a crear con intermitencia.
En 2006 abrió su taller en Bretagne en PORDIC (Côtes d'Armor) donde está dedicándose profesionalmente y plenamente a la escultura.
A través de su trabajo, se descubre el metal, una materia que – de primera vista – parece pesada, rígida y fría – como una materia que puede revelarse tan ligera, sopla y calorosa ! |
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Daniel esculpe principalmente el acero pero también el cobro y el latón.
Su principal herramienta es la fragua, microscomo en el cual el fuego, el agua, el aire y el carbón se unen en un baile que también se convierte en una lucha contra la materia.
Entonces, en su acta creativo, el herrero forma una alianza con los cuatro elementos originales, volviéndose su cómplice para que el metal se doblegue según su voluntad.
« El hierro, como si fuera modelado en el crisol de la fragua, sale transfigurado della, con potencia y ligereza. »
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